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El alzheimer en los perros

24/03/2013
El alzheimer en los perros

Algunos de nuestros lectores nos han preguntado en alguna ocasión si existe realmente el Alzheimer relacionado con los perros y otros animales. Es por ello que en esta ocasión vamos a analizar lo que en realidad se conoce como el síndrome de disfunción cognitiva asociado al Alzheimer en los perros.

El alzheimer en los perros

El síndrome de disfunción cognitiva en los perros

El síndrome de disfunción cognitiva son unos cambios reflejados en su comportamiento y que están basados en una degeneración del sistema nervioso central debido a la avanzada edad de nuestro compañero.

Los síntomas más habituales y que nos pueden dar a entender que nuestro perro pueda padecer Alzheimer son la desorientación, una menor interacción con sus propietarios, alteraciones en su sueño y pérdida de hábitos.

La desorientación

Podemos ver que tiene desorientación en el caso de que no sea capaz de poder orientarse en los lugares donde ha permanecido siempre. Otra forma de ver si tiene desorientación es el apreciar si tiene la capacidad de volver a casa después de dar un paseo.

También es posible ver que exista desorientación en el caso de que nuestro compañero se quede mirando un lugar fijo sin apartar la mirada, y que esto se convierta en algo habitual.

Interacción con sus propietarios

Otra de las causas que puede reflejar la existencia de esta enfermedad es que interactúa menos con los propietarios. Por norma general dejan de jugar y de buscar caricias.

Alteraciones en su sueño

También es posible que observemos que el perro permanece toda la noche despierto y en cambio duerme durante el día. No obstante, hay que tener en cuenta las costumbres habituales de nuestra mascota.

Pérdida de hábitos

Otro aspecto que debemos observar en sí ha perdido los hábitos que tenía como defecar en una zona determinada.

También es posible que deje de obedecer nuestras órdenes porque las desconoce.

Cómo proceder en el caso de apreciar estos síntomas

En primer lugar tenemos que dirigirnos cuanto antes a nuestro veterinario de confianza con el fin de que analice si realmente puede tratarse de un caso de Alzheimer canino.

No obstante, hemos de tener claro que se trata de una enfermedad que no tiene cura ya que es un proceso degenerativo. No obstante, existe la posibilidad de ralentizar esta degeneración y mejorar la calidad de vida de nuestro animal.

Por ello, nuestro veterinario nos recomendará distintos procedimientos como la administración de fármacos y protectores de neuronas, suplementos dietéticos y un cambio en las costumbres habituales como son los paseos, dedicarle tiempo a enseñarle de nuevo y aumentar el contacto con él.