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El celo en los perros

14/10/2013

El celo en los perros es algo natural y se produce cuando alcanzan una determinada edad. En esta ocasión vamos a analizar algunos aspectos interesantes relacionados con este tema para poder conocer mejor los cambios que se producen en nuestra mascota.

El celo en los perros

La madurez sexual de las perras

Las perras suelen alcanzar su madurez sexual aproximadamente a los ocho meses. Es en este momento cuando empieza a producir óvulos fértiles y existe el riesgo de que pueda quedarse embarazada.

Durante el tiempo de generación de óvulos, podremos observar que la vulva se inflama llegando a aumentar considerablemente su tamaño inclusive alcanzando el doble.

Este proceso se produce de forma independiente, es decir, cada animal tiene su propio calendario a la hora de producir óvulos fértiles. Muchas son las personas que creen que se trata de un proceso que está unido a una lógica general, pero hay que tener claro que es independiente en cada caso.

El proceso del celo

Cada vez que nuestra perra comienza con la generación de óvulos, este proceso dura hasta un máximo de 12 días, y además del abultamiento de la vulva podremos observar que se produce sangrado. Por norma general este sangrado suele durar un máximo de nueve días.

Una vez que ha finalizado la generación de óvulos es cuando comienza el celo. Este es el momento en el que se produce la ovulación y dura hasta un máximo de nueve días. Podemos darnos cuenta de que está en celo debido a que suele ponerse algo más nerviosa e intenta salir a la calle. Cuando paseemos con ella, observaremos que otros perros tienen una mayor tendencia a acercarse.

Este es un claro indicativo de que tenemos que extremar las precauciones para evitar embarazos no deseados. Por otra parte, es posible que nos interese castrarla de forma que evitaremos estas situaciones.

Otra característica que nos hace darnos cuenta de que la hembra se encuentra preparada para aparearse es que suele llevar la cola levantada.

También cabe destacar que se trata de un momento de bastante estrés para nosotros, ya que tenemos que evitar que se quede embarazada para que no tenga descendencia, pero también debemos mantener la calma, ya que es importante que entendamos que los machos harán todo lo posible por conseguir montar a la hembra, y aquí es donde entra nuestra cordura en juego.