La mixomatosis y la cabeza ladeada en los conejos

José Valverde | 04/04/2013

En nuestro objetivo de analizar algunas de las enfermedades más frecuentes y peligrosas para nuestros conejos, en esta ocasión vamos a hablar de la mixomatosis y de la enfermedad de la cabeza ladeada.

La mixomatosis en los conejos

conejo-mixomatosis

La mixomatosis es una enfermedad que se produce a través de un virus y que cuenta con la característica de que aparecen numerosas lesiones por todo el cuerpo de nuestro compañero. El tiempo de incubación de la enfermedad puede variar entre 3 y 6 días, aunque hay ocasiones en los que llega a tardar entre 2 y 3 semanas.

Por norma general, el origen de esta enfermedad se debe a la picadura de distintos insectos como mosquitos, garrapatas, piojos y pulgas, pero también puede transmitirse al estar en contacto con otros conejos que se encuentran afectados por la mixomatosis e incluso por el contacto con instrumental, accesorios y jaulas donde han pasado animales infectados.

En cuanto a los síntomas son muy variables ya que depende de la propia resistencia del colegio y de la cepa del virus. Por lo general presentará decaimiento, inflamación de los párpados, falta de apetito, hinchazón de la nariz, secreciones nasales, inflamación de mamas, inflamación de labios, inflamación de genitales y ojeras.

Lo mejor que podemos hacer para evitar esta situación es hacer uso de la prevención. Para ello existe una vacuna anual que suele aplicarse en verano además de que evitaremos en la medida de lo posible que entre en contacto con otros conejos que puedan estar enfermos además de eliminar siempre que podamos los mosquitos y parásitos.

La cabeza ladeada en los conejos

cabeza ladeada conejo

Es posible que nuestro conejo padezca de cabeza ladeada, lo cual puede hacer que el conejo pase todo el día con la cabeza girada, como rascándose las orejas, torna a estar más apático e incluso deja de comer.

La mayoría de los conejos cuentan con un parásito que por norma general se transmite a partir de la madre y que puede afectar al animal cuando se encuentra bajo de defensas o con mucho estrés.

Este parásito afecta al cerebro, los riñones y los ojos fundamentalmente, y llega a producir insuficiencia renal, manchas oculares, temblores, parálisis, etcétera.

Hay que considerar que se trata de una enfermedad que si conseguimos coger a tiempo y aplicando un tratamiento adecuado puede solucionarse. No obstante se trata de un caso muy urgente ya que nuestro objetivo será evitar que queden secuelas.

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