La pasteurelosis y la sarna en los conejos

José Valverde | 26/03/2013

Si tenemos conejos en casa, es importante que conozcamos algunas de las enfermedades más habituales y en especial las que pueden entrañar un riesgo para la vida de nuestro compañero. En esta ocasión vamos a hablar sobre la sarna y la pasteurelosis en los conejos.

Pasteurelosis en los conejos

pasteurela

Existe una bacteria que tiene el hombre de pasteurella que se encuentra localizada en las vías respiratorias de nuestros conejos. Esta materia es la responsable de la enfermedad, y puede transmitirse de madres a hijos o inclusive contagiarse entre conejos al beber del mismo agua, a través de estornudos, mucosidades etc.

Hay que tener en cuenta que muchos conejos cuentan con esta bacteria pero eso no significa que vayan a desarrollar la enfermedad.

El estrés es uno de los responsables de la pasteurelosis, y los principales síntomas que podemos ver para considerar la existencia de dicha enfermedad son las secreciones nasales, dificultad respiratoria, decaimiento, secreción ocular, estornudos y falta de apetito.

Por lo general, esta enfermedad puede tratarse. No obstante, si se encuentra muy avanzada puede haber llegado a afectar a otros órganos y convertirse en algo crónico e incluso llegar a producir la muerte.

Esta enfermedad puede ser detonante de otras enfermedades distintas dependiendo del órgano al que ataque; algunas de ellas son la otitis, conjuntivitis, bronquitis, pericarditis, etc.

En el caso de que consideremos que existe la posibilidad de que nuestro conejo tenga la pasteurelosis, deberemos ponernos en contacto con nuestro veterinario en el menor tiempo posible.

También hay que tener en cuenta que existe una vacuna contra esta enfermedad. El problema es que tiene una gran cantidad de efectos secundarios por lo que la mayor parte de los veterinarios la desaconsejan.

Sarna en los conejos

sarna

La sarna es una enfermedad que por norma general se produce por ácaros. Las zonas donde suele afectar más a menudo son la zona de las orejas, en labios, párpados, nariz y patas.

Para detectar la posible existencia de sarna en nuestra mascota, deberemos considerar los efectos secundarios más habituales que por norma general son una ligera pérdida de pelo en esas zonas, aparición de caspa blanca, así como fuertes picores para el conejo.

Por otra parte también es importante considerar que la sarna se puede contagiar de los animales a los seres humanos, por lo que en el caso de que tengamos la sospecha de que nuestro conejo pueda parecerla es importante ponernos cuanto antes en contacto con nuestro veterinario de confianza.

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