La pododermatitis y la hemorragia vírica en los conejos

José Valverde | 02/04/2013

Existen muchas y muy diversas enfermedades que pueden afectar a nuestros conejos. En esta ocasión vamos a analizar la pododermatitis y la hemorragia vírica.

La pododermatitis en los conejos

pododermatitis conejo

La pododermatitis puede afectar a los conejos por muy diversas causas, aunque las principales originarias de esta enfermedad en los conejos domésticos suelen ser un exceso de obesidad, un exceso de humedad, un suelo demasiado duro e incluso la mala higiene.

Para poder identificar la pododermatitis tendremos que observar las patas traseras por la zona de las rodillas. En una primera fase, lo que podremos ver es una pérdida considerable de pelo. No obstante, si no lo ponemos a tratamiento cuanto antes, este problema irá empeorando y llegarán a aparecer heridas que en casos pueden llegar a ser graves debido a que se infectan, especialmente si se debe a la mala higiene o el exceso de humedad en su hábitat.

Por otra parte, en los casos más graves puede incluso llegar a afectar al propio hueso, por lo que el remedio será mucho más caro y mucho más difícil de conseguir.

En estos casos recomendamos llevar al conejo a un veterinario de animales exóticos y que generalmente nos recomendará la aplicación de distintas cremas y medicamentos antibióticos además de vendajes.

En los casos más graves es posible que sea necesario eliminar el tejido dañado o muerto. Independientemente de lo avanzado de la enfermedad, se trata de un problema que no es fácilmente curable.

La hemorragia vírica en los conejos

Hemorragia vírica conejos

Otra enfermedad que pueden tener nuestros conejos domésticos es la hemorragia vírica. Se trata de una enfermedad aguda muy contagiosa y que ha demostrado elevadas tasas de mortalidad entre los conejos que se ven afectados.

El contagio entre animales suele ser fundamentalmente a través de la vía oral, conjuntival, respiratoria e incluso a través de los desechos como las heces y la orina. No obstante, también puede transmitirse a través de los objetos que se encuentran en contacto con el animal enfermo y el animal sano.

Para identificar la hemorragia vírica podremos observar decaimiento, fiebre, dificultad respiratoria, convulsiones, falta de coordinación y un evidente sangrado por la parte de la nariz.

No obstante, se trata de una enfermedad que se incuba en incluso menos de 48 horas, por lo que en muchos casos el animal llega a morir sin haber mostrado signos de esta dolencia.

Por otra parte hay que tener en cuenta que no existe un tratamiento específico para esta enfermedad, aunque si tenemos una vacuna preventiva además de que deberemos mantener un control sanitario frecuente de nuestro compañero.

Por norma general, los conejos que no han sido vacunados apenas tendrán posibilidades de sobrevivir y morirán en pocas horas.

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