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Los ataques de pánico en los perros

21/07/2013

Aunque mucha gente todavía no lo sabe, los perros también pueden sufrir ataques de pánico, por lo que vamos a dar algunos consejos para hacer frente a este tipo de situaciones.

Los ataques de pánico en los perros

Los ataques de pánico en los perros

Dependiendo de la raza de perro así como de las costumbres y la vida que haya tenido, existen muchas variables que pueden llevarlos a tener ataques de pánico.

Por ejemplo, un perro que ha sido maltratado podrá sufrir ansiedad y miedo en momentos  en los que haya tensión. No obstante, existen distintas razones por las que es frecuente que los perros puedan tener ataques de pánico como son los ruidos fuertes, ya sean los fuegos artificiales, truenos, disparos con arma, etcétera.

En cuanto a la reacción también dependerá de cada caso, ya que algunos optan por esconderse pero otros llegan incluso a comportarse de una manera agresiva. No obstante en todo caso debemos considerar el riesgo de que pueda incluso acabar escapándose para huir de ese miedo y perdiéndose o terminar lesionándose, por lo que deberemos tener muy en cuenta algunos consejos de cómo actuar en este tipo de situaciones.

Consejos para los ataques de pánico de los perros

Es importante que siempre sepamos actuar frente a los ataques de pánico de nuestras mascotas, ya que se trata de un tipo de reacción que por norma general, si no es bien tratada, va empeorando con el paso del tiempo.

Para evitar esto, a continuación vamos a dar algunos consejos interesantes.

En primer lugar debemos prestar mucha atención a nuestra respuesta. Por una parte, cuando vemos que nuestro compañero tiene miedo, tendemos a calmarlo dándole un exceso de mimos, pero de lo que no nos estamos dando cuenta es de que en cierto modo estamos felicitando su comportamiento, es decir, él puede interpretarlo como algo positivo en este sentido. También existe el caso opuesto en el que los propietarios regañan al animal, algo que también llevará a un aumento de la gravedad del problema.

Por ello, debemos buscar un equilibrio adecuado de forma que sepa que puede estar tranquilo pero dejándole su espacio que le permita asimilarlo.

En el caso de animales que reciben un estímulo desproporcionado, existen tratamientos como la exposición gradual al sonido que les da miedo e incluso mediante la utilización de determinados medicamentos.

Si en alguna ocasión vemos que no podemos controlar este miedo, es importante que nos pongamos en contacto con nuestro veterinario de confianza para buscar una solución efectiva.